lunes, 27 de julio de 2020

Nuevo servicio de verificación de medida de surtidores de GNC

En su compromiso constante de ofrecer a los clientes una atención de calidad y que aporte valor a sus negocios, Cetil acaba de poner en marcha un nuevo servicio de verificación de medida para los surtidores de gas natural comprimido (GNC).

El control metrológico del Estado tiene como objetivo fundamental proteger los derechos de los consumidores, pero, por otra parte, contribuye igualmente a preservar los intereses de los propietarios de las estaciones de servicio. Por este motivo, y a pesar de que en la nueva orden ministerial que regulará el control metrológico de nuestro país en los próximos años no aparecen recogidos los surtidores de GNC, Cetil considera interesante ofrecer el servicio de verificación para este tipo de surtidores que son cada vez más habituales.

El objeto de estas verificaciones es aportar a los propietarios de las instalaciones una información fundamental para conocer el estado de los propios surtidores y, al mismo tiempo, proteger el rendimiento económico de sus estaciones de servicio. Los ensayos de verificación permiten conocer con exactitud la desviación en la medida que tienen cada una de las mangueras presentes en un surtidor. Esta desviación se traduce directamente en dinero, más si cabe, si se tiene en cuenta que a través de estos mantenimientos preventivos es posible anticiparse a éste y a otro tipo de incidencias.

Al tratarse de un gas, el margen de error que se permite en otros países europeos a este tipo de surtidores es superior al admitido para los surtidores de combustibles líquidos. La normativa en la que se basan las reglamentaciones nacionales de otros países es la OIML R 139. Dicha norma permite un error del ± 1,5% para cada uno de los ensayos a los que debe someterse cada manguera del surtidor.

Por otra parte es importante recalcar que, al tratarse de un gas comprimido, los ensayos deben realizarse tomando las precauciones necesarias. El proceso implica dispensar gas desde el surtidor hacia una bombona (similar a las de los vehículos que usan este combustible). Una vez que la bombona está llena, es pesada en una báscula calibrada que permite calcular la desviación de la indicación del surtidor. Posteriormente, la bombona debe vaciarse. Esta parte del proceso es complicada, ya que normalmente no es posible devolver el gas a los tanques de la propia instalación puesto que se encuentran a presiones parecidas. Por tanto, suele ser necesario el quemado de su contenido con una antorcha para evitar la contaminación del medio ambiente con metano.

Cetil ha decidido seguir apostando por el crecimiento de este mercado y por el beneficio medio ambiental que reportan socialmente los llamados combustibles alternativos. No hay mejor ejemplo de esta apuesta que el nuevo servicio, pionero en nuestro país, que aquí se presenta.